Ermita de Nuestra Señora de la Peña Francia
AtrásLa Ermita de Nuestra Señora de la Peña Francia, situada en el entorno rural de Deva, en Gijón, se presenta como un enclave de notable interés histórico y arquitectónico, aunque su acceso y disfrute por parte del público general están sujetos a importantes limitaciones. Este templo no es una parroquia al uso, por lo que aquellos que busquen información sobre Iglesias y Horarios de Misas de forma regular, encontrarán aquí una realidad muy particular que conviene conocer en detalle antes de planificar una visita.
Un Legado Histórico Vinculado a la Nobleza
Inaugurada el 1 de septiembre de 1691, la construcción de esta ermita fue impulsada por una figura de gran relevancia en la época: don Luis Ramírez Valdés, prior de la Catedral de Oviedo. Su origen ya nos habla de un lugar con una historia singular, alejado del concepto de iglesia parroquial común. Desde sus inicios, el santuario ha estado íntimamente ligado a la influyente familia del conde de Revillagigedo, sirviendo a lo largo de los siglos como panteón familiar. Este hecho es fundamental para entender su naturaleza: es, ante todo, una propiedad privada cargada de historia familiar y devoción particular.
La capilla se erige en un lugar simbólicamente poderoso, sobre el conocido como “Güeyu de Deva”, el manantial donde aflora el arroyo de la Peña Francia. Esta ubicación no es casual y añade una capa de misticismo y conexión con la naturaleza asturiana. Arquitectónicamente, aunque se desconoce el artífice original, el edificio muestra la sobriedad y el encanto de las construcciones religiosas de finales del siglo XVII. A mediados del siglo XIX, la estructura fue objeto de reformas impulsadas por los patronos del momento, los marqueses de San Esteban del Mar y condes de Revillagigedo, coincidiendo con otras mejoras en la finca. Un detalle significativo es el blasón de los Ramírez Jove, colocado en la base del templo, justo sobre el nacimiento del arroyo, un gesto que subraya el dominio y la unión del linaje con el propio origen del lugar.
El Interior: Un Tesoro Reservado
El principal punto de fricción para muchos visitantes es la imposibilidad de acceder al interior. Varias experiencias de usuarios confirman que la ermita permanece cerrada durante la mayor parte del año. Aquellos que se acercan atraídos por su belleza exterior o su historia, a menudo se encuentran con las puertas cerradas, sin poder contemplar el espacio que sirve de último descanso a los miembros de la casa de Revillagigedo desde 1889. Esta condición de panteón privado prevalece sobre su función como lugar de culto público, lo que puede generar una sensación de frustración en quienes no conocen de antemano esta circunstancia.
La Experiencia del Visitante: Entre la Belleza y la Limitación
Analizar la Ermita de la Peña Francia implica sopesar sus evidentes atractivos con sus no menos importantes inconvenientes. Es un lugar que puede fascinar o decepcionar, dependiendo de las expectativas del visitante.
Aspectos Positivos que Cautivan
- Entorno Natural Privilegiado: La ubicación junto al “Güeyu de Deva” es, sin duda, uno de sus mayores atractivos. El conjunto, que incluye una fuente, un antiguo lavadero y un estanque donde las aguas se remansan, crea una atmósfera de paz y serenidad. Es un rincón perfecto para la fotografía y la contemplación del paisaje asturiano.
- Riqueza Histórica y Legendaria: Para los aficionados a la historia, la genealogía y las leyendas locales, la ermita es un punto de gran interés. La conexión con los Revillagigedo y las historias populares sobre las Xanas que, según se cuenta, salían del manantial en ciertas noches, dotan al lugar de un aura especial.
- Valor Arquitectónico: A pesar de su sobriedad, el templo es un bello ejemplo de la arquitectura religiosa rural de su tiempo. Su integración con el paisaje y los detalles heráldicos son de gran valor para los observadores atentos.
Aspectos a Considerar: Los Inconvenientes
- Propiedad Privada y Acceso Restringido: Este es el factor más determinante. La ermita no es una iglesia de puertas abiertas. La imposibilidad de visitar su interior es una limitación considerable y la principal queja de quienes se acercan sin esta información.
- Dificultad para encontrar Horarios de Misas: La consecuencia directa de su naturaleza privada es la ausencia de un calendario litúrgico regular. No se celebran misas semanales ni dominicales para el público. La actividad religiosa se concentra exclusivamente en fechas muy concretas, haciendo que la búsqueda de misas en Deva en este templo sea infructuosa la mayor parte del año.
- Acceso Peatonal Complicado: Se ha señalado que la carretera que conduce a la ermita carece de arcén. Esto representa un riesgo para la seguridad de quienes deciden llegar caminando desde zonas cercanas, un detalle a tener en cuenta al planificar la ruta.
¿Cuándo es Posible Visitar la Ermita? La Clave del 8 de Septiembre
La pregunta que surge es: ¿hay alguna oportunidad de ver el interior? La respuesta es sí, pero muy limitada. La vida litúrgica de la ermita se activa en torno a la festividad de la Virgen de la Peña de Francia, que se celebra el 8 de septiembre, coincidiendo con el Día de Asturias y la festividad de Covadonga. Durante los días previos, se realiza una novena en honor a la Virgen, y es en este breve periodo cuando el santuario abre sus puertas al público.
Por lo tanto, para aquellos feligreses y curiosos que deseen conocer el interior y participar en un acto religioso, la única ventana de oportunidad es planificar su visita en la primera semana de septiembre. Es recomendable consultar fuentes locales o de la archidiócesis cercanas a la fecha para confirmar los horarios de misas específicos de la novena y del día de la fiesta. Fuera de este evento anual, la ermita vuelve a su estado habitual de recogimiento privado. Este es un dato crucial para quien busque iglesias en Asturias con un componente histórico diferencial.
Un Tesoro Histórico con Visita Condicionada
La Ermita de Nuestra Señora de la Peña Francia en Deva es un lugar con una dualidad muy marcada. Por un lado, es un tesoro patrimonial, un testimonio arquitectónico de más de tres siglos de historia, arraigado en un paisaje natural de gran belleza y envuelto en leyendas. Por otro, su condición de panteón familiar privado la convierte en un espacio prácticamente inaccesible para el público general. La valoración final de una visita dependerá de ajustar las expectativas a esta realidad: es un destino ideal para disfrutar de su exterior, de su entorno y de su historia desde fuera, pero no para quienes buscan un templo con servicios religiosos regulares y puertas abiertas. La magia del lugar reside en su historia y su exclusividad, una joya que se deja entrever, en su totalidad, solo unos pocos días al año.