Ermita de Nuestra Señora de la Flor
AtrásUbicada en el barrio que le da nombre, La Flor, dentro del municipio de Zalla, la Ermita de Nuestra Señora de la Flor se presenta como un punto de interés religioso y cultural con una doble faceta. Por un lado, es un edificio con valor histórico y un centro de devoción popular; por otro, su funcionamiento y accesibilidad presentan particularidades que cualquier visitante potencial debe conocer.
Este templo es sucesor de una construcción anterior conocida como ermita de San Juan de la Hormaza. Con el tiempo, la devoción popular se centró en una talla de madera policromada del siglo XVI, que representa a la Virgen sosteniendo al Niño en un brazo y una flor en la otra mano, lo que finalmente le dio su nombre actual. La primera mención escrita de la ermita, donde ya se celebraban misas y romerías, data de 1767. Su arquitectura es sencilla, de mampostería con sillería en las esquinas y en la portada, coronada por una espadaña con una campana. Este estilo austero es característico de las construcciones rurales de la época en Bizkaia.
Vida Litúrgica y Horarios de Misas
Uno de los aspectos más importantes para los fieles que desean acudir a un templo es conocer los horarios de misas. En este punto, la Ermita de Nuestra Señora de la Flor presenta su mayor inconveniente para el visitante asiduo. No se trata de una parroquia con un calendario litúrgico regular y semanal. La celebración de misas es esporádica y se concentra en momentos muy específicos del año. Quienes buscan misas en Bizkaia de forma diaria o dominical, deberán dirigirse a otras iglesias en Zalla, como la Parroquia de San Miguel Arcángel, que centraliza la actividad religiosa de la zona.
La principal actividad litúrgica y festiva tiene lugar durante su festividad, que se celebra tradicionalmente el último domingo de mayo o, según otras fuentes locales, el primer domingo de septiembre con una popular romería. Es en estas fechas cuando la ermita cobra vida, acogiendo a numerosos devotos y visitantes. Fuera de estas celebraciones, el templo permanece cerrado la mayor parte del tiempo, lo que puede resultar decepcionante para quienes se acercan sin previo aviso con la intención de visitarla por dentro o asistir a un oficio religioso. Por lo tanto, si su objetivo es buscar misas, es fundamental confirmar previamente si hay alguna celebración programada, algo que puede ser complicado debido a la falta de canales de comunicación directos de la propia ermita.
Aspectos Positivos y Atractivos del Lugar
A pesar de la limitada disponibilidad para el culto regular, la ermita posee considerables atractivos. Su emplazamiento en un entorno natural y rural en el barrio de Otxaran la convierte en un destino apreciado para paseantes y amantes de la tranquilidad. El paraje ofrece un ambiente de paz, ideal para la reflexión personal al margen del bullicio urbano.
- Entorno Natural: Se encuentra en un paraje que invita al paseo y al contacto con la naturaleza, siendo un punto de interés en varias rutas locales.
- Valor Histórico y Cultural: Como edificio con varios siglos de historia, es un testimonio de la fe y las tradiciones de la comarca de Las Encartaciones.
- Centro de la Fiesta Popular: Durante su romería anual, se convierte en un vibrante punto de encuentro social y religioso, mostrando su cara más festiva y comunitaria.
Puntos a Considerar Antes de la Visita
El principal aspecto negativo es, sin duda, su escasa accesibilidad para el culto. La falta de un horario de misas fijo y el hecho de que suela estar cerrada son los mayores obstáculos.
- Información Limitada: Es difícil encontrar información actualizada y centralizada sobre posibles aperturas extraordinarias o celebraciones fuera de la fiesta patronal.
- Apertura Infrecuente: No espere encontrarla abierta en una visita casual. Su función principal no es la de una iglesia parroquial de puertas abiertas, sino la de un templo votivo y festivo.
- Servicios: Al ser una ermita rural, carece de servicios como aseos o aparcamiento acondicionado en las inmediaciones, aunque el acceso a pie es relativamente sencillo.
Final
La Ermita de Nuestra Señora de la Flor es un lugar con un encanto particular, profundamente arraigado en la historia local de Zalla. Es un destino muy recomendable para quienes aprecian la arquitectura rural, la historia religiosa o simplemente buscan un paseo tranquilo en un entorno agradable. Sin embargo, para aquellos cuyo interés principal sea la asistencia a oficios religiosos, es una opción poco práctica. La experiencia será positiva si se planifica la visita en torno a su festividad principal; de lo contrario, es probable que el visitante solo pueda contemplar su exterior y disfrutar del paisaje que la rodea.