Capuchinos

Capuchinos

Atrás
Rúa Federico Tapia, 71, 15005 A Coruña, España
Iglesia Iglesia católica
8.8 (131 reseñas)

Ubicada en la Rúa Federico Tapia de A Coruña, la Iglesia de la Divina Pastora, popularmente conocida como la iglesia de los Capuchinos, presenta una dualidad que la convierte en un punto de interés tanto para feligreses habituales como para visitantes ocasionales. No es solo un lugar de culto; su identidad está profundamente marcada por la calidez de su comunidad, las particularidades de su guía espiritual y un evento anual que endulza la ciudad. Sin embargo, esta misma identidad genera opiniones encontradas, ofreciendo una experiencia que puede ser profundamente acogedora para unos y teológicamente cuestionable para otros.

La historia de la presencia de los Hermanos Capuchinos en la ciudad se remonta a 1918. Tras sufrir un incendio en su residencia y capilla en 1931, la comunidad regresó en 1934. La actual iglesia, una obra de arquitectura moderna del arquitecto José María Iglesias Atocha, se comenzó a construir en 1955 y fue bendecida en 1956, integrándose discretamente en el tejido urbano del ensanche coruñés. En 1977, el templo fue remodelado y comenzó a funcionar como parroquia, un rol que desempeñó durante casi medio siglo. Sin embargo, en septiembre de 2024, debido a la falta de vocaciones y la marcha del último fraile, la iglesia dejó de ser parroquia, aunque mantiene la celebración de misas. Este cambio ha supuesto que la actividad parroquial formal, como la catequesis, se haya derivado a iglesias cercanas como San Pedro de Mezonzo y Santa Lucía.

Una Comunidad Acogedora y un Pastor Carismático

Uno de los aspectos más elogiados por quienes frecuentan la iglesia de los Capuchinos es su ambiente cercano y familiar. Visitantes y feligreses la describen como una parroquia especial que "ha abierto sus puertas permitiéndonos sentirnos como en casa". Esta sensación de pertenencia parece emanar, en gran medida, de la figura del sacerdote que ha estado al frente. Se le atribuye un "áurea de calor humano, comprensión, solidaridad y amor", cualidades que, según los testimonios, logran dar un "calor de hogar al templo". Esta atención personal y afectuosa se refleja en gestos como el regalo de una pequeña figura del niño Jesús a una visitante, un detalle que evidencia una pastoral centrada en la cercanía y el trato individualizado.

La devoción a la Divina Pastora, cuya imagen es descrita como preciosa, es otro de los pilares espirituales del lugar. Este ambiente acogedor ha convertido a la iglesia en un refugio para muchos, un espacio donde la fe se vive desde una perspectiva comunitaria y afectiva, más allá de la mera asistencia a los oficios religiosos.

Contrapunto: Controversias sobre la Homilía y la Liturgia

A pesar de la calidez humana destacada por muchos, el estilo del párroco no ha estado exento de críticas. Algunos feligreses con una visión más tradicionalista han manifestado su profundo desacuerdo con el enfoque de las homilías y la forma de celebrar la misa. Una de las críticas más contundentes apunta a un sermón durante el día de la Inmaculada Concepción, en el que el sacerdote habría relativizado la importancia del dogma de la "Inmaculada" para centrarse en el amor y la validez de la familia en todas sus formas, ya sea dentro o fuera del matrimonio canónico.

Este enfoque, interpretado por algunos como una desviación de la doctrina católica, junto con una supuesta falta de seguimiento de la liturgia establecida, ha llevado a comparaciones con el estilo de un "pastor telepredicador norteamericano". Esta divergencia de opiniones es un factor clave para cualquier persona que busque un lugar de culto. Mientras que unos pueden encontrar en este estilo una aproximación más moderna, inclusiva y centrada en el mensaje esencial del amor, otros pueden percibirlo como una falta de rigor doctrinal y litúrgico. Es, por tanto, un templo que genera adhesiones fervientes y rechazos firmes, dependiendo de las expectativas espirituales de cada individuo.

Expoconvento: La Cita Anual más Dulce

Más allá de su vida litúrgica, la iglesia de los Capuchinos es famosa en toda A Coruña por acoger Expoconvento, una feria de dulces monacales que se ha convertido en un clásico de la temporada prenavideña, celebrándose habitualmente durante el puente de diciembre. Este evento transforma los locales parroquiales en un mercado donde se pueden adquirir delicias artesanales elaboradas por monjes y monjas de casi medio centenar de conventos de toda España.

La oferta es extensa y tentadora: mantecados de Sevilla, roscos de Antequera, magdalenas de Utrera, mazapanes, bombones, trufas, yemas, polvorones y bolitas de coco son solo algunos de los productos disponibles. El evento es tan popular que no es raro que las existencias se agoten antes de la fecha de cierre, lo que demuestra su enorme éxito. Además, en ediciones recientes se han incorporado opciones para personas con distintas necesidades alimentarias, como dulces sin azúcar, sin lactosa o sin gluten.

No obstante, este popular mercadillo presenta una desventaja logística importante: la imposibilidad de pagar con tarjeta de crédito. Los pagos deben realizarse exclusivamente en efectivo, un detalle que ha sido señalado por los visitantes y que conviene tener muy en cuenta para no llevarse una sorpresa. Es un pequeño inconveniente en una experiencia que, para muchos, ofrece un "sabor único" y una oportunidad de apoyar económicamente a las comunidades religiosas.

Información Práctica para la Visita

Para quienes deseen conocer la iglesia, participar en sus celebraciones o visitar el popular mercadillo de dulces, aquí se detallan los datos de interés:

  • Dirección: Rúa Federico Tapia, 71, 15005 A Coruña, España.
  • Teléfono: 981 23 11 17.
  • Accesibilidad: La entrada cuenta con rampa, siendo accesible para personas con movilidad reducida.

Horarios de Misas

Es fundamental tener en cuenta que, aunque ya no es una parroquia formal, el culto continúa. Los horarios de misas habituales son los siguientes:

  • Misa dominical y festivos: 10:30, 11:30, 12:30 y 20:00 horas.
  • Misas diarias: Se recomienda confirmar el horario directamente con el templo, aunque históricamente se han celebrado misas por la mañana y por la tarde.
  • Confesiones: Generalmente disponibles si se solicitan.

En definitiva, la iglesia de los Capuchinos es un lugar de contrastes. Ofrece una comunidad vibrante y un liderazgo espiritual que prioriza la calidez humana, lo que resulta muy atractivo para muchos. Al mismo tiempo, su enfoque puede no satisfacer a quienes buscan una ortodoxia litúrgica y doctrinal más estricta. Su mayor reclamo para el público general es, sin duda, Expoconvento, un evento que la posiciona como un punto de encuentro social y gastronómico en la ciudad, a pesar de sus limitaciones en los métodos de pago.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos