CAPILLA DEL PALACIO DE LOS MIRANDA
AtrásLa Capilla del Palacio de los Miranda, ubicada en la tranquila localidad de Prelo, en el concejo de Boal, es una construcción inseparable de la historia y arquitectura del palacio al que sirve. Este conjunto, declarado Bien de Interés Cultural desde 1982, representa una pieza significativa del patrimonio asturiano, aunque presenta notables desafíos para el visitante interesado tanto en su valor artístico como en su función religiosa. Su estado actual y accesibilidad definen en gran medida la experiencia de quien se acerca a conocerlo.
Un Vistazo a la Historia y Arquitectura del Conjunto
El origen del Palacio de los Miranda se remonta a los siglos XV y XVI, naciendo a partir de una robusta torre defensiva de planta cuadrada y tres pisos. Con el tiempo, a esta estructura original se le fueron añadiendo cuerpos adicionales que le confirieron su aspecto actual, más propio de una casona palaciega barroca de los siglos XVII y XVIII. Sobre la puerta principal, un escudo de armas labrado en piedra da fe de su linaje, perteneciente a la familia González de Prelo y Castrillón.
La capilla, por su parte, fue añadida al conjunto en una fecha posterior, datada en 1776. Se trata de un edificio de planta rectangular, sobrio en su exterior, con una fachada principal organizada simétricamente. Presenta una puerta adintelada, un óculo o pequeño vano circular sobre ella para la entrada de luz y, coronando el conjunto, una modesta espadaña de un solo hueco. A ambos lados de la puerta, dos estrechas saeteras refuerzan la estética austera y funcional del edificio. Un corredor de madera conectaba antiguamente la tribuna de la capilla con el palacio, permitiendo a los señores asistir a los oficios de forma privada.
Aspectos Positivos y de Interés Cultural
El principal atractivo de la Capilla del Palacio de los Miranda es su valor como parte de un conjunto histórico-artístico bien conservado. La fusión de la torre medieval con las ampliaciones barrocas y la capilla dieciochesca ofrece una lección de historia de la arquitectura asturiana en un solo lugar. La rehabilitación completa del conjunto, que lo salvó de un estado cercano a la ruina para convertirlo en un establecimiento hotelero, ha garantizado su preservación para el futuro. Esta intervención es, sin duda, un punto muy favorable.
Para los interesados en el arte sacro, el interior de la capilla albergaba elementos de interés. Se documenta la existencia de dos retablos de inspiración rococó, aunque pintados en blanco y negro, una particularidad que les confería un carácter único. Asimismo, se sabe que contenía tallas de los siglos XVII y XVIII. La visita exterior permite apreciar la arquitectura tradicional del occidente de Asturias, con sus muros de mampostería, sillares en las esquinas y cubiertas de pizarra. El entorno rural, en pleno Parque Histórico del Navia, añade un valor paisajístico innegable, ofreciendo un ambiente de paz y desconexión.
Los Retos del Visitante: Accesibilidad y Falta de Información
A pesar de su indudable valor, el principal inconveniente para cualquier persona interesada en visitar la capilla es su carácter privado. El complejo palaciego fue rehabilitado y actualmente funciona como un hotel rural de cuatro estrellas llamado Palacio de Prelo. Esto significa que el acceso tanto a la capilla como al resto del conjunto está, por norma general, restringido a los huéspedes del hotel. Esta situación limita enormemente la posibilidad de una visita espontánea para admirar su interior o simplemente conocer el patio y las dependencias.
Esta privatización del espacio es el mayor punto negativo para el turista cultural o el peregrino. Aunque su conversión en hotel ha salvado el edificio, también ha cerrado sus puertas a la comunidad y a los visitantes externos, una circunstancia común en la gestión de muchos bienes patrimoniales privados.
La Búsqueda de Horarios de Misas: Una Misión Imposible
Para aquellos fieles que buscan iglesias y horarios de misas en la zona de Boal, la Capilla del Palacio de los Miranda no figura como una opción viable. No existe información pública sobre la celebración regular de servicios litúrgicos. Al ser una capilla privada integrada en un negocio hotelero, no funciona como una iglesia parroquial con un horario de misas fijo y consultable. Las búsquedas de misas hoy en Prelo o en las cercanías derivarán a otras iglesias de la unidad pastoral de Boal.
Este es un aspecto crucial a destacar: la capilla tiene un valor histórico y arquitectónico, pero su función como lugar de culto activo y abierto al público es prácticamente nula. Quienes deseen asistir a una misa deberán buscar alternativas en las parroquias cercanas. La falta de información sobre posibles celebraciones, incluso para eventos especiales como bodas o bautizos (que podrían tener lugar dado el contexto hotelero), es total, lo que genera una barrera insalvable para la planificación.
Es importante subrayar que, debido al mal estado que presentaba la techumbre en el pasado, las tallas de valor que albergaba fueron retiradas para su protección, por lo que es incierto el estado actual del patrimonio mueble en su interior.
Recomendaciones
La Capilla del Palacio de los Miranda es un destino con dos caras. Por un lado, es un ejemplo de patrimonio recuperado y un enclave de gran belleza arquitectónica y paisajística. Su historia, ligada a uno de los linajes de la zona, y su estética tradicional la convierten en un punto de interés. Sin embargo, su realidad actual como propiedad privada de uso hotelero la hace inaccesible para el público general. Los viajeros deben ser conscientes de que su visita se limitará, muy probablemente, a la contemplación exterior desde los accesos públicos.
Para aquellos interesados en la vida espiritual de la comarca, es fundamental saber que no deben contar con esta capilla para consultar horarios de celebraciones. La recomendación es dirigirse a la iglesia parroquial de Boal o a otros templos de la zona para satisfacer sus necesidades religiosas. La visita al conjunto de Prelo queda, por tanto, como una actividad de interés cultural y arquitectónico, ideal para ser admirada desde fuera, pero con la importante advertencia de su limitada accesibilidad.