Capilla del Cristo de la Paz de Brañella
AtrásUbicada en la casería de Brañella, dentro del concejo asturiano de San Martín del Rey Aurelio, la Capilla del Cristo de la Paz se presenta como un templo de contrastes. No es un monumento que destaque por su antigüedad arquitectónica, pero sí por una historia compleja y por ser el corazón de una de las festividades más queridas de la comarca, lo que la convierte en un punto de referencia cultural y devocional para los habitantes del Valle del Nalón.
Una Historia Marcada por la Industria y la Reconstrucción
La narrativa de esta capilla es inusual y representa una crónica de la propia historia industrial de Asturias. El edificio original databa de los siglos XVII o XVIII, siguiendo el estilo de la arquitectura religiosa popular asturiana, con una planta rectangular y un pórtico de entrada. Sin embargo, este primer templo no sobrevivió al avance de la modernidad. A mediados del siglo XX, las labores de extracción minera de una explotación cercana, propiedad de la influyente empresa Duro Felguera, provocaron daños estructurales tan graves que el edificio quedó en estado de ruina y finalmente se derrumbó. Este hecho supone el punto más negativo de su biografía: la pérdida irreparable de un patrimonio histórico a causa del impacto industrial.
No obstante, la historia no termina ahí. La misma compañía responsable de su ruina, Duro Felguera, asumió el coste de su reconstrucción. El templo que se puede visitar hoy es, por tanto, una edificación moderna que intenta emular las trazas del estilo tradicional, pero sin utilizar los materiales originales como los sillares de piedra. Esta dualidad define el carácter del lugar: es un símbolo tanto de la destrucción del patrimonio por la industria como del intento de restitución por parte de la misma. Para el visitante con interés en la arquitectura histórica, es crucial entender que no está ante una construcción centenaria, sino ante una reinterpretación contemporánea con una historia de fondo muy significativa.
Arquitectura Exterior e Interior
A pesar de su reconstrucción, la capilla mantiene una estética que busca integrarse en el entorno rural. Presenta una nave única de un tamaño considerablemente mayor a la media de las capillas rurales de la zona. Al exterior, su silueta está definida por cuatro robustos contrafuertes que no son meramente decorativos; corresponden al arranque de los arcos de una bóveda de crucería interior, una solución estructural que permite un espacio interior más amplio y diáfano. La fachada se completa con un pórtico que precede la entrada y una espadaña sencilla con campanario, un elemento muy característico de las iglesias y parroquias de Asturias.
En su interior, la capilla alberga los verdaderos tesoros devocionales que sobrevivieron al derrumbe. Se custodian dos imágenes del Cristo Crucificado. La principal y de mayor tamaño es una talla que data del siglo XVIII, la cual fue rescatada por los vecinos antes del colapso del templo original. Existe una segunda imagen, más pequeña, que es la utilizada para la procesión durante las fiestas, permitiendo así preservar la talla más antigua y valiosa. La presencia de estas imágenes históricas otorga al templo una conexión directa con su pasado, un vínculo que la arquitectura moderna por sí sola no podría ofrecer.
El Alma de la Capilla: La Romería del Cristu de la Paz
El verdadero apogeo de la Capilla del Cristo de la Paz ocurre cada año durante el segundo fin de semana de septiembre, en una fecha cercana al día 14, festividad de la Exaltación de la Santa Cruz. En esos días se celebra la popular Romería del Cristu de la Paz, una de las fiestas con más tradición del concejo, que atrae a cientos de personas de todo el Valle del Nalón y otras partes de Asturias. Durante este fin de semana, el ambiente tranquilo de Brañella se transforma en un hervidero de actividad que combina la devoción religiosa con la celebración popular.
Los actos religiosos son el eje central, destacando la misa solemne y la procesión. En esta última, la imagen más pequeña del Cristo es acompañada por el "ramu", una ofrenda tradicional asturiana sobre un armazón de madera adornado con pan de escanda, rosquillas y flores. Tras los actos litúrgicos, es costumbre realizar la "puya'l ramu", la subasta de los productos ofrendados. Junto a la fe, la fiesta se despliega en el "prau" (prado) con todos los elementos de una romería asturiana: gastronomía local como el cordero a la estaca, sidra, música de gaita, bailes tradicionales y verbenas nocturnas. Esta celebración es el motor que mantiene viva la capilla y refuerza su importancia en el tejido social de la comarca.
Información Práctica para el Visitante
Quienes deseen visitar la Capilla del Cristo de la Paz deben tener en cuenta su naturaleza de templo rural. Se encuentra en una zona elevada y tranquila, ideal para una visita sosegada fuera de las fechas de la romería. Sin embargo, la información sobre los horarios de misas regulares es prácticamente inexistente online. Al tratarse de una capilla y no de una iglesia parroquial principal, no suele tener un horario de misa dominical fijo y público durante todo el año. Para poder buscar misas o servicios religiosos específicos, la recomendación es contactar directamente con la parroquia principal de la zona, la Parroquia de Santo Toribio de Cocañín, de la cual depende. El Arzobispado de Oviedo también dispone de un portal para la búsqueda de misas en iglesias, aunque las capillas en Asturias más pequeñas rara vez aparecen con horarios actualizados.
En cuanto a las opiniones, el lugar cuenta con una presencia online muy limitada, con una única valoración pública que le otorga una calificación intermedia. Esto no debe interpretarse como un indicador negativo de la calidad del lugar, sino como una prueba de su carácter local y de su condición de tesoro conocido principalmente por los residentes y devotos de la zona, más que por el turismo de masas. La visita es recomendable para quienes buscan conectar con la cultura local, entender la historia industrial de la cuenca minera y, sobre todo, para quienes tengan la oportunidad de vivir la vibrante Romería del Cristo de la Paz.