Capilla de Santa Margarita
AtrásLa Capilla de Santa Margarita, ubicada en la parroquia de O Val, en el municipio de Narón, representa mucho más que un simple edificio religioso; es un testimonio de piedra que ha sobrevivido desde el siglo XVI, cargado de historia, leyendas y una notable dualidad. Por un lado, atesora un valioso legado arquitectónico y cultural vinculado a la nobleza gallega y a antiguas rutas de peregrinación. Por otro, enfrenta una realidad contemporánea marcada por el abandono y un entorno urbano que la asfixia, generando opiniones encontradas entre quienes la visitan.
Un Legado Histórico Vinculado a los Andrade
Construida en sus orígenes bajo el amparo de la poderosa casa de Andrade en el siglo XV y reformada a comienzos del XVI, esta capilla es una de las construcciones religiosas más antiguas de la comarca. Su fachada, de un marcado estilo gótico-renacentista, es su carta de presentación más elocuente. En ella destaca un arco conopial sobre la entrada donde se encuentra esculpido en relieve un jabalí, el inconfundible emblema heráldico de los Andrade. Esta familia, una de las más influyentes de la nobleza gallega en la Baja Edad Media, dejó su impronta en numerosos castillos, puentes y monasterios de la región, y esta capilla es un claro ejemplo de su mecenazgo y poder. La presencia de este escudo de armas no es un mero detalle ornamental, sino un sello que conecta el templo con figuras históricas como Fernando de Andrade, consolidando su importancia dentro del patrimonio religioso rural de Galicia.
Parada en una Ruta de Fe y Tradición
La relevancia de la Capilla de Santa Margarita se magnifica al entender su contexto geográfico y espiritual. Se encuentra enclavada en una de las rutas de la peregrinación a San Andrés de Teixido, uno de los centros de devoción más importantes de Galicia, famoso por el dicho "vai de morto quen non foi de vivo". Durante siglos, peregrinos que recorrían este camino encontraban en Santa Margarita un punto de referencia. De hecho, a mediados del siglo XVIII, la afluencia era tal que algunas de las casas anexas a la capilla se utilizaban como albergue para caminantes, lo que subraya su función social y religiosa en la época. Cercano al templo se erige un "cruceiro", elemento indispensable del paisaje sacro gallego, que junto a la capilla conforma un conjunto de gran valor etnográfico.
La Fuente Milagrosa: Epicentro de Ritos y Leyendas
Si la capilla es el corazón histórico, la cercana fuente de Santa Margarita es su alma mítica. Un tanto escondida y accesible por una escalinata, esta fuente no es un simple manantial. Su estructura de piedra está coronada por una Cruz de Malta, símbolo de la Orden de San Juan de Jerusalén, lo que sugiere una posible conexión con un hospital de peregrinos que existió en la zona. Pero lo que la hace verdaderamente singular son sus dos caños, con forma de pechos femeninos, cada uno con atribuciones milagrosas distintas según la tradición popular.
- El caño de Santa Margarita: Las aguas que emanan de este lado son consideradas un remedio contra el "meigallo" (mal de ojo o brujería) y se cree que favorecen los buenos partos, siendo un lugar de ritual para mujeres que buscaban tener hijos sanos.
- El caño de Santa Lucía: El segundo caño está asociado a Santa Lucía, patrona de la vista, por lo que sus aguas son recomendadas para curar problemas oculares.
Esta dualidad convierte a la fuente en un foco de sincretismo religioso y folclore. Beber de sus aguas es una tradición arraigada entre los locales para atraer la buena suerte y la fertilidad, un ritual que dota al lugar de una atmósfera especial que trasciende lo puramente arquitectónico.
El Contraste: Belleza Histórica Frente al Abandono Actual
A pesar de su innegable valor, la Capilla de Santa Margarita presenta una cara menos favorable que es consistentemente señalada por sus visitantes. La crítica más recurrente es su estado de conservación, calificado como descuidado. Se percibe una cierta "dejadez" en el mantenimiento de este bien patrimonial, una situación que entristece a quienes valoran su historia. El Cristo del cruceiro cercano, por ejemplo, muestra un avanzado estado de desgaste, una metáfora del paso del tiempo y, quizás, de la falta de atención.
Otro aspecto negativo, y muy visible, es el entorno. El desarrollo urbanístico de la zona ha sido poco respetuoso con el monumento. La capilla se encuentra literalmente "encajonada" y limitada por viviendas modernas, un urbanismo que muchos califican de "absurdo" y que le resta perspectiva y solemnidad. Este cerco arquitectónico dificulta la apreciación del conjunto y rompe la armonía de lo que en su día fue un entorno puramente rural.
Información para el Visitante: Horarios de Misas y Acceso
Una de las mayores frustraciones para quienes desean conocerla a fondo es que la capilla suele estar cerrada al público. Esta circunstancia impide disfrutar de su interior, donde se presume una bóveda rebajada en la nave principal y una de crucería en el presbiterio. La falta de acceso regular hace que la visita se limite, en la mayoría de los casos, a la contemplación de su exterior y al recorrido por sus alrededores para ver el cruceiro y la fuente.
Para aquellos interesados en asistir a un servicio religioso, encontrar información sobre los horarios de misas en la Capilla de Santa Margarita es una tarea complicada. No existen datos públicos y actualizados, y dado que permanece cerrada habitualmente, es poco probable que se celebren misas con regularidad. Se recomienda a los fieles interesados en las misas en Narón contactar directamente con la diócesis o con la oficina de turismo local a través del número de teléfono facilitado (981 33 77 00) para confirmar si existe alguna apertura extraordinaria o celebración programada, especialmente en fechas señaladas.
Final
Visitar la Capilla de Santa Margarita es una experiencia de contrastes. Es un viaje a la Galicia del siglo XVI, a las historias de la nobleza de los Andrade y a las leyendas pagano-cristianas que aún perviven en sus fuentes. Es, sin duda, una de las iglesias en A Coruña con mayor densidad histórica y etnográfica. Sin embargo, el visitante debe estar preparado para encontrar un monumento afectado por el descuido y atrapado por un crecimiento urbano poco sensible. Es un lugar que conmueve por su belleza y su historia, pero que a la vez genera una sensación de melancolía por el potencial perdido y la necesidad urgente de una mayor protección y puesta en valor de su legado.