Antigua Iglesia de San Mamede de Vilasouto
AtrásLa Antigua Iglesia de San Mamede de Vilasouto se erige como un testigo silencioso de la historia en el municipio de O Incio, Lugo. Su emplazamiento, a escasos metros de las aguas del embalse de Vilasouto, no es una casualidad, sino la consecuencia directa de una transformación radical del paisaje y de la vida de la comunidad en 1969. Este hecho marcó un antes y un después para el templo, convirtiéndolo en un monumento con una narrativa compleja, llena de belleza melancólica pero también de advertencias sobre su conservación.
Un Entorno Natural y Paisajístico Privilegiado
Uno de los atractivos más indiscutibles de San Mamede de Vilasouto es su espectacular ubicación. Los visitantes y feligreses que se acercan al lugar describen de forma recurrente un entorno de "tranquilidad total" y "vistas magníficas". Rodeada de un bosque autóctono con robles y castaños centenarios, la iglesia ofrece un escenario de gran belleza paisajística. El embalse, construido en 1969 para abastecer de agua a la Terra de Lemos, se ha convertido en el telón de fondo inseparable del templo. Esta proximidad al agua, aunque no llega a inundar la iglesia, crea una atmósfera única, especialmente cuando los niveles del embalse fluctúan y revelan paisajes cambiantes. La zona invita al paseo y a la contemplación, existiendo una ruta botánica que bordea parte del pantano y permite disfrutar plenamente de la riqueza natural del área.
Valor Histórico y Arquitectónico
El principal valor del edificio reside en sus orígenes. Se trata de una iglesia románica del siglo XII, un dato que se manifiesta de forma evidente en su portada occidental. A pesar de las múltiples modificaciones sufridas a lo largo de los siglos, esta portada conserva la esencia de su época. Presenta una triple arquivolta de medio punto, con capiteles de decoración vegetal y restos de policromía que insinúan su antiguo esplendor. La portada está protegida por un pórtico o cabildo barroco posterior, sostenido por cuatro columnas, que añade otra capa de historia al conjunto. La nave, por su parte, data del siglo XVI.
La historia de este templo es también una crónica de resiliencia. Un evento trágico marcó su existencia el 9 de junio de 1936, cuando sufrió un grave incendio que destruyó el tejado, los altares y parte de su imaginería. Fueron los propios vecinos quienes la reconstruyeron, demostrando el profundo arraigo de la parroquia con su lugar de culto. Este pasado turbulento añade una dimensión emocional a la visita, convirtiéndola en algo más que la simple observación de un edificio antiguo.
Los Inconvenientes: Abandono y Falta de Culto
A pesar de su indudable valor, la Antigua Iglesia de San Mamede de Vilasouto presenta un lado menos favorable que cualquier potencial visitante debe conocer. El principal problema es su estado de conservación y su funcionalidad. Tras la construcción del embalse, el núcleo poblacional fue trasladado y se edificó un templo nuevo en la aldea de A Illeira. Como consecuencia, la iglesia románica quedó sin culto regular y comenzó un largo proceso de deterioro. De hecho, su estado llegó a ser tan preocupante que en 2011 fue incluida en la Lista Roja del Patrimonio de la asociación Hispania Nostra, que alerta sobre monumentos en riesgo de desaparición.
Aquellos que buscan iglesias y horarios de misas deben saber que este no es un templo activo. No se celebran servicios religiosos de manera regular, ya que su función ha pasado a ser puramente monumental y testimonial. Su cementerio anexo, sin embargo, sí se mantiene en uso. Esta falta de actividad religiosa puede ser una decepción para quienes buscan un lugar de oración vivo, ya que San Mamede funciona más como una cápsula del tiempo.
Restauración y Acceso Actual
La buena noticia es que, gracias a la movilización de asociaciones como Lugo Patrimonio y a la intervención de la Diputación y el Obispado, se han llevado a cabo trabajos de restauración. En 2015 se completó una fase crucial que consistió en la renovación completa de la cubierta, salvando al edificio de la ruina inminente. Sin embargo, esto no significa que el interior esté siempre accesible. Durante años ha estado cerrada al público, y el acceso puede ser incierto. Además, junto a la iglesia se encuentran las ruinas de la antigua casa rectoral, cuyo estado de abandono es total y contrasta con los esfuerzos de conservación del templo.
Consideraciones para la Visita
Visitar la Antigua Iglesia de San Mamede de Vilasouto es una experiencia enriquecedora, siempre que se tengan las expectativas correctas. No es una visita a una parroquia en funcionamiento, sino un encuentro con la historia, la arquitectura y la naturaleza.
- ¿Qué esperar? Un monumento románico con una historia fascinante en un entorno natural de gran belleza. Es un lugar perfecto para la fotografía, el senderismo y la reflexión tranquila.
- ¿Qué no esperar? No espere encontrar horarios de misas ni servicios religiosos. El interior puede no ser visitable, y no existen servicios como aseos o puntos de información en las inmediaciones.
- El entorno: Aproveche para explorar los alrededores del embalse. Cuando el nivel del agua es bajo, es posible observar petroglifos milenarios en el lugar conocido como Agro do Pepe, lo que añade otro punto de interés arqueológico a la zona.
En definitiva, la Antigua Iglesia de San Mamede de Vilasouto es un lugar con un alma dual. Por un lado, ofrece una belleza serena, un valor histórico innegable y un paisaje que invita a la calma. Por otro, representa la lucha contra el olvido y el deterioro, un recordatorio de las consecuencias que las grandes obras de ingeniería pueden tener sobre el patrimonio cultural. Es una visita muy recomendable para amantes de la historia, el arte románico y la naturaleza, pero quienes busquen la vitalidad de una comunidad parroquial activa deberán dirigir sus pasos a la nueva iglesia del pueblo.