Iglesia de San Martín
AtrásLa Iglesia de San Martín, ubicada en el barrio de Les Puentes en Puente de los Fierros, concejo de Lena, se erige como un testimonio arquitectónico y espiritual de gran relevancia histórica. Más que un simple templo parroquial, este conjunto representa una parada fundamental en la historia del patrimonio religioso de Asturias, siendo un claro ejemplo de la superposición de estilos y de la importancia estratégica de su enclave a lo largo de los siglos. Su valor trasciende lo local, como lo demuestra su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) en 1984, una protección que no solo abarca la iglesia, sino también la casa rectoral del siglo XVII y el puente medieval sobre el río Payares, conformando una unidad histórica indisociable.
Un Legado que se Remonta a la Alta Edad Media
Los orígenes de San Martín nos transportan hasta el siglo XI. En plena consolidación de la ruta de peregrinación hacia San Salvador de Oviedo, un camino vital para la cristiandad que conectaba con la Meseta a través del exigente Puerto de Pajares, se fundó en este lugar una iglesia románica. Esta primitiva construcción estaba acompañada de un hospital de peregrinos, una institución clave que ofrecía refugio y asistencia a los caminantes, subrayando desde sus inicios la vocación de servicio del lugar. La propia advocación a San Martín de Tours, un santo de gran devoción en la Alta Edad Media, refuerza esta cronología y su conexión con las rutas jacobeas. De aquella etapa fundacional se conserva la estructura básica de su planta: una nave única de forma rectangular y una cabecera recta, un diseño característico del románico rural asturiano, sobrio y funcional.
La Transformación Barroca del Siglo XVII
Aunque su alma es románica, el aspecto actual de la Iglesia de San Martín se debe en gran medida a una profunda reforma acometida en la época barroca, probablemente a lo largo del siglo XVII. Esta intervención, lejos de borrar las huellas del pasado, dialogó con ellas y adaptó el templo a las nuevas sensibilidades estéticas y litúrgicas. Los maestros de obras de este periodo añadieron elementos que hoy definen su imagen exterior. Se construyó el característico pórtico o cabildo a los pies del templo, un espacio de reunión y resguardo soportado por columnas de madera sobre basas de piedra, con un suelo de cantos rodados que le confiere un encanto rústico. Sobre la fachada se levantó la robusta espadaña de sillería, que alberga las campanas y dota de verticalidad al conjunto. Las puertas de acceso que hoy vemos, con sus molduras y sobriedad, son también fruto de esta reforma barroca.
En el interior, la arquitectura también refleja esta dualidad temporal. La nave principal se cubre con una bóveda de cañón rebajado, mientras que el presbiterio o cabecera lo hace con una bóveda de arista, soluciones constructivas que, aunque sencillas, aportan solidez y una acústica propicia para el culto. Los materiales empleados son humildes pero efectivos: mampostería para los muros y sillares bien labrados en las esquinas, vanos y el arco de triunfo que separa la nave de la cabecera, mostrando una cuidada técnica constructiva.
Tesoros Artísticos en su Interior
El interior de San Martín alberga un patrimonio mueble de notable interés. Aunque el retablo mayor es una pieza historicista más reciente, del siglo XX, la verdadera joya reside en sus dos retablos laterales. Datados en 1767, estos retablos son magníficos ejemplos del barroco tardío, con sus dorados, columnas salomónicas y una profusa decoración que busca conmover al fiel. Estas piezas son un contrapunto exuberante a la sobriedad arquitectónica del templo y demuestran la vitalidad artística de la parroquia incluso en el siglo XVIII.
El Conjunto Monumental: Iglesia, Rectoral y Puente
Como se mencionó, el valor de San Martín se multiplica al considerarlo parte de un conjunto histórico. Adosada a la iglesia se encuentra la casa rectoral, una sólida construcción del siglo XVII que servía de vivienda al párroco y como centro administrativo de la parroquia. A pocos metros, salvando el cauce del río Payares, se encuentra un puente de perfil alomado y un solo arco, cuyos orígenes se remontan al siglo XII. Es posible que esta estructura fuera remozada en el siglo XVI por el maestro Juan de Cerecedo 'el Mozo', miembro de una importante dinastía de arquitectos que trabajaron en Asturias. Este puente no era un mero paso, sino una infraestructura esencial en la ruta que conectaba Asturias con la Meseta, utilizada por peregrinos, arrieros y ejércitos durante siglos.
Información Práctica para el Visitante: Horarios de Misas y Recomendaciones
Uno de los principales desafíos para quien desea visitar iglesias con encanto en Lena o en zonas rurales es la confirmación de los horarios de apertura y de culto. La Iglesia de San Martín de Puente de los Fierros, al ser un templo parroquial en activo pero en una localidad pequeña, no siempre cuenta con un horario fijo publicado en internet. La información sobre los horarios de misas en Puente de los Fierros puede variar según la época del año o las necesidades pastorales.
Por este motivo, el aspecto más negativo para el visitante es la falta de información centralizada. La única valoración pública disponible, aunque positiva con 4 estrellas, proviene de una sola opinión, lo que no permite establecer una visión general basada en la experiencia de muchos usuarios. Para evitar encontrarse el templo cerrado, es altamente recomendable contactar directamente con la parroquia. Se puede llamar al número de teléfono 985 49 60 20 o al 638 31 42 11, correspondiente a la parroquia en el arciprestazgo, para consultar horarios de misa, especialmente si se planea asistir a la misa dominical o a alguna celebración específica. Esta simple gestión previa es la mejor garantía para asegurar una visita fructífera a este importante enclave del patrimonio religioso de Asturias.
Un Bien Cultural que Merece una Visita Planificada
La Iglesia de San Martín y el conjunto histórico de Puente de los Fierros son mucho más que una simple parada en el camino. Son una lección de historia, arte y cultura que nos habla de la importancia de las vías de comunicación, de la fe de los peregrinos y de la evolución de la arquitectura a lo largo de casi un milenio. Sus puntos fuertes son innegables: un origen románico documentado, una elegante reforma barroca, valiosos retablos en su interior y la inclusión en un conjunto declarado Bien de Interés Cultural. No obstante, el potencial visitante debe ser consciente de las limitaciones informativas propias de un entorno rural. La planificación, a través de una llamada telefónica para confirmar los horarios de las misas y la posibilidad de acceso, es un pequeño paso que asegura el disfrute de una joya histórica que sigue cumpliendo su función espiritual en el corazón de la montaña asturiana.