Ermita de la Magdalena
AtrásSituada sobre un altozano en la localidad de Tezangos, dentro del concejo de Ribadesella, la Ermita de la Magdalena se presenta como un punto de referencia tanto espiritual como paisajístico. Lejos de ser un templo de grandes dimensiones, su valor reside en su historia de resiliencia, su cuidada conservación y, sobre todo, en la excepcional panorámica que ofrece de los valles y montañas asturianas. Es un lugar que invita a la pausa y a la contemplación, aunque presenta ciertas limitaciones para quienes buscan una vida parroquial activa y regular.
Una Historia de Destrucción y Renacimiento
La historia de esta ermita es un reflejo de los avatares del siglo XX en España. Según relatan conocedores de la historia local, en este mismo emplazamiento existió desde tiempos inmemoriales una pequeña capilla dedicada a Santa María Magdalena, cuyo rastro se perdió con el paso del tiempo. No fue hasta 1929 cuando se levantó un nuevo templo, inaugurado con una fiesta en su campa el 22 de julio, día de la santa. Sin embargo, esta edificación tuvo una vida corta, pues fue incendiada y destruida durante la contienda civil de 1936, un destino que compartió con la iglesia parroquial de Moro y la capilla de El Carmen.
Tras su destrucción, la comunidad se esforzó por recuperarla. La ermita que se puede visitar hoy es el resultado de una reconstrucción total que la transformó, aunque con guiños a su pasado. Aún conserva algunos muretes bajos en la zona del pórtico que evocan su anterior estructura. Arquitectónicamente es sencilla pero encantadora, lo que algunos visitantes describen como "muy coqueta". Consta de una nave única con cubierta de bóveda de cañón rebajada y un tejado exterior a dos aguas, rematado por una cruz de piedra. Su estado de conservación actual es calificado por los visitantes como muy bueno, mostrando un edificio cuidado y respetado.
Un Mirador Natural y Espiritual
El principal atractivo que todos los visitantes destacan de forma unánime son sus vistas. Al estar enclavada en una posición elevada, la ermita funciona como un mirador privilegiado. Desde su parte posterior, la vista hacia el valle es descrita como "sensacional". Es un lugar que transmite paz, ideal para realizar una parada, pasear en un entorno natural y disfrutar del paisaje asturiano en su plenitud. Las fotografías compartidas por quienes la han visitado confirman la belleza del enclave, con el verde de los prados y las montañas como telón de fondo.
Esta ubicación la convierte en una parada interesante para quienes recorren la zona, y algunos visitantes recomiendan combinar la visita con un descenso a la cercana y famosa "Cuevona de Cuevas del Agua", una espectacular cueva natural que puede ser atravesada en coche o a pie, enriqueciendo así la experiencia turística en el concejo de Ribadesella.
Vida Religiosa y Celebraciones: El Punto Fuerte y la Gran Incógnita
La Ermita de la Magdalena cobra vida de una manera especial cada 22 de julio. En la campa que la rodea se celebra la fiestas patronales en honor a Santa María Magdalena. Este evento anual es el corazón de la actividad religiosa del lugar e incluye una procesión y la principal celebraciones religiosas del año en la ermita. Es un día de gran fervor local que combina la devoción con la romería tradicional asturiana, atrayendo a vecinos y visitantes.
Sin embargo, fuera de esta fecha señalada, la información sobre la actividad litúrgica es prácticamente inexistente. Para aquellos fieles que buscan Iglesias y Horarios de Misas, la Ermita de la Magdalena presenta un inconveniente significativo. No parece contar con un horario de misas regular, ni diario ni semanal. Las búsquedas de misas hoy en esta ermita suelen ser infructuosas, lo que indica que su uso está probablemente reservado para la fiesta patronal y quizás para eventos puntuales como bodas o bautizos, algo común en ermitas de su tamaño y localización rural. Esta falta de servicios religiosos continuos es el principal aspecto negativo para un potencial feligrés que busque una comunidad activa o un lugar para el culto frecuente.
Aspectos Prácticos a Considerar
Más allá de la cuestión de los horarios de culto, hay otros factores que los visitantes deben tener en cuenta. El acceso a la ermita, al estar en un "altozano", podría presentar dificultades para personas con movilidad reducida. La información disponible no detalla la existencia de rampas o caminos adaptados, por lo que el acceso podría ser complicado.
Otro punto de incertidumbre es la posibilidad de visitar su interior. No está claro si la ermita permanece abierta al público de forma regular o si solo se puede acceder durante la festividad de julio. Para los viajeros interesados en la arquitectura religiosa, el arte sacro o simplemente en tener un momento de recogimiento en su interior, esta falta de información puede ser una pequeña decepción. El encanto del exterior es innegable, pero la experiencia quedaría incompleta sin poder acceder a su nave.
En Resumen: ¿Merece la Pena la Visita?
La Ermita de la Magdalena en Tezangos es, sin duda, un lugar con un encanto especial. Su valoración general de 4.2 sobre 5 estrellas refleja la satisfacción de quienes la visitan, cautivados por su belleza, su historia de superación y, sobre todo, su entorno paisajístico.
- Lo positivo:
- Una ubicación privilegiada con vistas panorámicas espectaculares.
- Un entorno tranquilo y natural, perfecto para pasear y desconectar.
- Una historia interesante de destrucción y reconstrucción.
- Excelente estado de conservación.
- La celebración de una animada fiesta patronal el 22 de julio.
- Proximidad a otros puntos de interés turístico como la Cuevona de Cuevas del Agua.
- Lo negativo:
- Ausencia total de un horario de misas regular, lo que la descarta como opción para el culto semanal.
- Falta de información sobre la accesibilidad para personas con movilidad reducida.
- Incertidumbre sobre si el interior es visitable fuera de las fechas de celebración.
En definitiva, la Ermita de la Magdalena es un destino altamente recomendable para viajeros, senderistas y amantes de la fotografía y la naturaleza. Es un lugar para sentir la historia y la paz del paisaje asturiano. Sin embargo, para aquellos cuya búsqueda se centra específicamente en encontrar una parroquia con una vida litúrgica activa y horarios de culto definidos, esta ermita no cumplirá sus expectativas, siendo su función principal la de ser un hito histórico y el centro de una querida fiesta anual.