Iglesia de Santa María de Pelúgano
AtrásLa Iglesia de Santa María de Pelúgano, también conocida bajo la advocación de Santa María la Real, constituye uno de los puntos de referencia arquitectónicos y espirituales más relevantes dentro del concejo de Aller, en Asturias. Situada específicamente en el Barriu Cima del núcleo de Pelúgano, esta edificación no solo cumple una función religiosa como centro de Iglesias y Horarios de Misas, sino que se erige como un testigo mudo de la evolución histórica de la zona, desde sus raíces medievales hasta las reformas barrocas y decimonónicas que le dieron su fisonomía actual.
El origen de este templo se remonta al siglo XII, aunque la estructura que el visitante puede observar hoy en día es mayoritariamente el resultado de intervenciones realizadas entre los siglos XVII y XVIII. Un hito cronológico fundamental en su historia reciente fue la reconstrucción parcial llevada a cabo en el año 1843, la cual permitió consolidar su planta y elementos estructurales tras periodos de deterioro. La arquitectura del edificio presenta una planta rectangular organizada en tres naves, complementada con tres capillas absidiales que enriquecen su volumetría interior. La cabecera es recta y el crucero se desarrolla mediante un cimborrio con techumbre a cuatro aguas, un detalle técnico que aporta una verticalidad interesante al conjunto.
Arquitectura exterior y elementos constructivos
Al aproximarse a la Iglesia de Santa María de Pelúgano, el elemento que captura la atención de forma inmediata es su imponente espadaña. Esta estructura, situada en la fachada frontal, está construida con sillares de piedra de alta calidad, lo que contrasta con el resto del edificio donde predomina el mampuesto con refuerzos de sillar en las esquinas. La espadaña se organiza en dos pisos y cuenta con tres vanos: dos arcos de medio punto de mayor tamaño en la parte inferior y uno más pequeño centrado en la parte superior. El diseño se remata con una cruz de piedra y bolas decorativas en los extremos, un estilo muy característico del barroco rural asturiano que busca dotar de cierta suntuosidad a las Iglesias y Horarios de Misas de la región.
Otro aspecto destacable del exterior es su pórtico en forma de "L". Este espacio cubierto no solo protege los dos accesos principales al templo, sino que históricamente ha servido como lugar de reunión para los vecinos tras las celebraciones litúrgicas. La techumbre del cuerpo principal es a dos aguas, utilizando materiales tradicionales que se integran perfectamente con el entorno montañoso de Pelúgano. Los ventanales, de formas cuadradas y rectangulares, presentan marcos de ladrillo en algunos casos, lo que evidencia las diferentes etapas de mantenimiento y reforma que ha sufrido el edificio a lo largo de los siglos.
Tesoros artísticos en el interior del templo
El interior de la Iglesia de Santa María de Pelúgano alberga una riqueza artística que suele sorprender a quienes consiguen acceder a su recinto. El patrimonio mueble está dominado por tres retablos barrocos datados en el siglo XVIII. El Retablo Mayor está dedicado a la Coronación de la Virgen María, una pieza de gran valor catequético y estético. Los retablos laterales están consagrados a San Antonio y al Cristo, mostrando la devoción popular arraigada en la parroquia. Recientemente, la advocación principal se ha vinculado también a la Virgen del Rosario.
Además de los retablos, la iglesia custodia imágenes de gran calado devocional como Santa Bárbara, la Virgen de Covadonga (patrona de Asturias), Santo Toribio y el Sagrado Corazón de Jesús. Sin embargo, una de las piezas más valiosas desde el punto de vista histórico-artístico es un Cristo de estilo gótico, que sobrevive como recordatorio de los orígenes medievales del templo. Las paredes no se quedan atrás en cuanto a ornamentación, ya que conservan frescos del siglo XIX que, aunque han sido repintados, representan escenas bíblicas fundamentales como el pasaje de Adán y Eva, la Inmaculada Concepción y la Resurrección.
La realidad del visitante: Lo bueno y lo malo
Como ocurre con muchos templos de montaña, la experiencia de visitar esta iglesia tiene luces y sombras que el potencial visitante debe conocer antes de desplazarse hasta el lugar. A continuación, se detallan los puntos más relevantes para quienes buscan Iglesias y Horarios de Misas o simplemente turismo cultural:
- Lo bueno: El entorno natural es inigualable. La iglesia ofrece unas vistas privilegiadas del valle y se sitúa justo en el inicio de la famosa ruta hacia Peña Mea, lo que la convierte en una parada obligatoria para senderistas.
- Lo bueno: La conservación de los retablos barrocos y los frescos decimonónicos es notable para tratarse de una parroquia rural pequeña.
- Lo bueno: La hospitalidad de los habitantes de Pelúgano. Muchos visitantes reportan que los vecinos están siempre dispuestos a ayudar con indicaciones sobre el camino o la historia del lugar.
- Lo malo: El acceso al interior es extremadamente difícil. Al igual que muchas otras Iglesias y Horarios de Misas en núcleos pequeños, el templo permanece cerrado la mayor parte del tiempo por motivos de seguridad y falta de personal.
- Lo malo: La falta de información actualizada sobre los horarios de culto de forma pública y visible en el propio edificio puede frustrar a los fieles que acuden específicamente para la liturgia.
Información práctica y contacto
Para aquellos interesados en asistir a los oficios religiosos o que deseen intentar una visita concertada, es fundamental tener a mano los datos de contacto. El teléfono disponible para consultas es el 985 49 40 34. Dado que el estado del negocio figura como operativo, es recomendable llamar previamente para confirmar los Iglesias y Horarios de Misas, ya que estos suelen variar significativamente entre los meses de invierno y verano, o durante las festividades locales.
La ubicación exacta es Lugar, A., 1, 33686 Pelugano, Asturias. El acceso al Barriu Cima puede ser empinado, por lo que se recomienda calzado cómodo si se planea recorrer el pueblo a pie tras visitar el exterior del templo. Aunque el edificio no destaca por grandes ventanales o una ornamentación exterior excesiva más allá de su espadaña, su solidez constructiva y su integración en el paisaje asturiano lo definen como un ejemplo auténtico de la arquitectura religiosa de la zona de Aller.
sobre el estado actual del templo
La Iglesia de Santa María de Pelúgano representa el esfuerzo de una comunidad por mantener vivo su patrimonio a pesar de las dificultades demográficas de las zonas rurales. Si bien la imposibilidad de entrar de forma libre es un punto negativo recurrente, el valor de su fachada, su espadaña y su papel como punto de partida para actividades de montaña compensan el viaje. Para quienes buscan la espiritualidad en el silencio de la montaña, este templo sigue siendo un refugio de paz y una parada necesaria en cualquier itinerario por el concejo de Aller. No olvide verificar siempre la disponibilidad de apertura si su interés principal reside en el arte sacro interior o en cumplir con los Iglesias y Horarios de Misas habituales.