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Iglesia de la Sagrada Familia

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Foru Plaza, 5, 48460 Urduña / Orduña, Bizkaia, España
Iglesia
9.4 (3 reseñas)

La Iglesia de la Sagrada Familia, situada en el número 5 de la emblemática Foru Plaza en Urduña (Bizkaia), se erige como un testimonio monumental de la arquitectura barroca en el País Vasco. Este edificio, que domina uno de los ángulos de la plaza, no es solo un lugar de culto, sino una pieza fundamental para comprender la historia religiosa y urbanística de la ciudad. Su presencia, marcada por una fachada de sillería que se integra en los soportales de la plaza, atrae la mirada de quienes transitan por el casco histórico, ofreciendo una estampa que combina la solidez de la piedra con la delicadeza de su ornamentación artística.

El origen de este templo se remonta a la segunda mitad del siglo XVII, fruto del mecenazgo de Juan de Urdanegui, un noble local que hizo fortuna en las Américas y deseaba legar a su ciudad natal una institución educativa regentada por la Compañía de Jesús. La construcción, iniciada en la década de 1680, supuso la introducción de un barroco ornamentado poco común en la arquitectura vizcaína de la época, caracterizada generalmente por una mayor sobriedad. El diseño de la fachada, atribuido al arquitecto Santiago de Raón, destaca por su monumentalidad y por la solución creativa de integrar el pórtico de tres arcos en la continuidad de la plaza, permitiendo que la vida civil y religiosa compartan un mismo espacio físico.

Arquitectura y Diseño Exterior

Al observar el exterior, se percibe claramente la distinción entre la fachada principal y el resto del edificio. Mientras que el frontis se presenta en una cuidada sillería de piedra arenisca, los muros laterales y la estructura general del templo están construidos en mampostería, una técnica más económica y funcional. La fachada se organiza en dos cuerpos principales: el inferior, dominado por el pórtico que da acceso al interior y protege a los viandantes, y el superior, donde se abre un gran ventanal o lucero que ilumina el coro. Este cuerpo superior está flanqueado por escudos heráldicos y anagramas de la orden jesuita, elementos que subrayan la vinculación histórica del edificio con sus fundadores.

El remate de la fachada es uno de los elementos más singulares del conjunto. En lugar de una torre campanario central o lateral, la iglesia cuenta con dos espadañas gemelas de dos pisos cada una, situadas en los extremos del frontón. Esta disposición otorga al edificio una silueta inconfundible y equilibrada, reforzando la simetría que rige todo el diseño. Entre ambas espadañas se ubica un escudo de armas, rematando la composición vertical que dirige la vista hacia el cielo. Sin embargo, es necesario señalar que el paso del tiempo ha dejado su huella en la piedra arenisca, y algunos elementos ornamentales presentan signos de desgaste que requieren de una observación atenta para ser apreciados en su totalidad.

El Tesoro Interior: Retablos y Arte Sacro

Si el exterior impresiona por su integración urbanística, el interior de la Iglesia de la Sagrada Familia guarda una riqueza artística que justifica por sí sola la visita. La planta del templo sigue el modelo de cruz latina, con tres naves y una cabecera cuadrada, una disposición clásica que favorece la liturgia y la acústica. Lo más destacable de su interior es, sin duda, el conjunto de retablos barrocos, considerados entre los mejores ejemplos de este estilo en la región. El retablo mayor, dedicado a la Sagrada Familia, es una obra maestra de la ebanistería y la escultura policromada, diseñado para captar la atención de los fieles y elevar su espíritu.

Junto al altar mayor, las capillas laterales albergan otros retablos de gran valor, dedicados a diversas advocaciones como San José y el Sagrado Corazón. Originalmente, estos altares estaban consagrados a santos jesuitas como San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier, pero tras la expulsión de la orden y los cambios en la regencia del templo, la iconografía ha sufrido modificaciones. A pesar de estos cambios, la estructura de madera tallada, las columnas salomónicas decoradas con parras y la profusión de detalles dorados se mantienen intactas, ofreciendo una atmósfera de recogimiento y esplendor visual. Es importante mencionar que la iluminación interior, a veces tenue, puede dificultar la apreciación de los detalles más finos de las tallas si no se visita en un día claro.

Gestión Actual y Accesibilidad

Desde la década de 1960, la gestión del complejo, que incluye el antiguo colegio anexo, está en manos de la congregación de los Josefinos de Murialdo. Este cambio garantizó la continuidad del uso religioso y educativo del recinto tras la marcha de los jesuitas. No obstante, para el visitante ocasional, esto implica ciertas particularidades en cuanto al acceso. A diferencia de una parroquia ordinaria que mantiene sus puertas abiertas durante gran parte del día, este templo suele tener un horario de apertura más restringido, supeditado a la disponibilidad de la comunidad que lo custodia y a la celebración de actos litúrgicos específicos.

Uno de los puntos que podría considerarse negativo para el turista espontáneo es la dificultad para encontrar el templo abierto sin previo aviso. A menudo, es necesario contactar con la comunidad de los Josefinos o coordinar la visita a través de la oficina de turismo local para poder acceder al interior fuera de los horarios de culto. Esto puede resultar frustrante para quien llega a la ciudad con la intención de conocer su patrimonio y se encuentra con las puertas cerradas. Sin embargo, esta restricción también ha contribuido a la preservación del interior, protegiendo los retablos y el mobiliario del desgaste masivo.

Iglesias y Horarios de Misas en Orduña

Para los fieles y visitantes interesados en asistir a los oficios religiosos, es fundamental tener en cuenta que la dinámica de este templo difiere de la parroquia principal de Santa María. La información sobre Iglesias y Horarios de Misas en la Iglesia de la Sagrada Familia no siempre está actualizada en los portales genéricos de internet, lo que obliga a verificar la información 'in situ' o mediante contacto telefónico. Generalmente, la actividad litúrgica es más intensa en la parroquia de Santa María, dejando a la Iglesia de la Sagrada Familia (o de San Juan, como también se la conoce) para celebraciones más puntuales o vinculadas a la comunidad de los Josefinos.

Esta falta de regularidad fija y pública en comparación con otras Iglesias y Horarios de Misas de la zona puede ser un inconveniente para quienes buscan cumplir con sus obligaciones religiosas durante una visita rápida. Se recomienda encarecidamente consultar los tablones de anuncios en el pórtico de la iglesia o preguntar en la cercana oficina de turismo para obtener los datos más fiables del momento. A pesar de ello, asistir a una celebración en este entorno, rodeado de arte barroco de primer nivel, es una experiencia espiritual y estética que merece la pena la planificación.

Estado de Conservación y Entorno

El edificio se beneficia enormemente de su ubicación en la Plaza de los Fueros, un espacio urbano de dimensiones extraordinarias que realza la arquitectura de los edificios que la delimitan. La iglesia actúa como un telón de fondo escenográfico para la vida diaria de Orduña. Sin embargo, al acercarse, se pueden notar los desafíos que enfrenta la conservación de un edificio de esta antigüedad. La piedra de la fachada, sometida a las inclemencias del tiempo y a la contaminación ambiental a lo largo de los siglos, muestra zonas de erosión que, si bien aportan una pátina de antigüedad, alertan sobre la necesidad de un mantenimiento constante.

En cuanto a la accesibilidad física, el templo cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, lo cual es un punto positivo muy relevante, especialmente tratándose de un edificio histórico donde las barreras arquitectónicas suelen ser la norma. Esto permite que personas con movilidad reducida puedan disfrutar del patrimonio interior sin impedimentos graves. No obstante, el pavimento del entorno y del propio pórtico, al ser antiguo, puede presentar irregularidades que requieren atención al caminar.

Recomendaciones para la Visita

La Iglesia de la Sagrada Familia es un destino imprescindible para los amantes del arte y la historia que recalan en Orduña. Sus puntos fuertes son innegables: una fachada barroca imponente, un conjunto de retablos de excepcional calidad y una historia rica vinculada a la nobleza y a la Compañía de Jesús. La atmósfera que se respira en su interior transporta al visitante al siglo XVII, permitiendo una conexión directa con el pasado de la villa.

Por otro lado, los aspectos menos favorables, como la incertidumbre sobre su apertura y la necesidad de planificación para visitar el interior, deben ser tenidos en cuenta para evitar decepciones. No es un lugar de paso rápido; requiere de la voluntad del viajero para indagar y coordinar su visita. Aquellos que dediquen tiempo a contactar con los responsables o a informarse sobre los horarios especiales serán recompensados con la contemplación de uno de los tesoros ocultos del patrimonio vizcaíno. En definitiva, este templo no es solo un edificio de piedra, sino un capítulo vivo de la memoria de Orduña que sigue resistiendo el paso del tiempo, esperando a ser descubierto por quienes saben mirar más allá de una puerta cerrada.

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