Iglesia de San Juan Evangelista
AtrásLa Parroquia de San Juan Evangelista en Peralta se presenta ante el visitante con una dualidad histórica y arquitectónica que define en gran medida la experiencia de conocerla. No se trata de un único edificio, sino de la suma de un templo neoclásico en pleno funcionamiento y las evocadoras ruinas de su predecesor, coronadas por una torre barroca que se ha convertido en un auténtico símbolo para la localidad. Comprender esta doble naturaleza es fundamental para valorar adecuadamente este importante enclave del patrimonio navarro.
El Templo Actual: Un Centro de Fe Neoclásico
Ubicada en la Plaza los Fueros, la actual iglesia parroquial es una construcción de estilo neoclásico, erigida entre 1826 y 1833. Su levantamiento fue una necesidad, motivado por el estado ruinoso que presentaba el templo original del siglo XVI. Al aproximarse, los visitantes notan un edificio de aspecto sólido y bien conservado, con un acceso principal que cuenta con la ventaja de ser accesible para personas con movilidad reducida, un punto positivo en cuanto a su infraestructura. La proximidad de zonas de aparcamiento facilita también la llegada de fieles y turistas.
En su interior, el elemento más destacado es, sin duda, su retablo mayor. Esta pieza no es original del edificio neoclásico, sino que fue cuidadosamente trasladada desde la antigua iglesia. Este hecho convierte al retablo en un puente tangible entre el pasado y el presente de la parroquia. La decisión de adaptar la capilla mayor del nuevo templo para acoger esta obra de arte preexistente demuestra el inmenso valor que se le otorgaba. Además del altar, el templo alberga las imágenes de los patrones de la localidad, San Blas y la Virgen de Nieva, constituyendo el corazón devocional de la comunidad peraltesa.
Aspectos Prácticos: Horarios de Misas y Visitas
Aquí es donde los potenciales visitantes encuentran el principal inconveniente. La parroquia de San Juan Evangelista tiene un régimen de apertura muy restringido, centrado exclusivamente en el fin de semana. Los datos disponibles indican que permanece cerrada de lunes a viernes. Para quienes deseen asistir a una celebración o simplemente visitar el interior, es imprescindible planificar el viaje para un sábado o domingo. Los horarios de misas fin de semana suelen ser los sábados por la tarde-noche y los domingos en dos franjas, una por la mañana y otra por la tarde. Sin embargo, estos horarios pueden variar, especialmente entre la temporada de invierno y verano, por lo que es altamente recomendable consultar horarios de misa actualizados en la web oficial de la parroquia o contactando directamente por teléfono al 948 75 01 12 antes de desplazarse. Esta limitación horaria ha provocado que algunos visitantes se hayan encontrado con las puertas cerradas, pudiendo apreciar únicamente su belleza exterior.
El Origen: La Iglesia Primitiva y su Emblemática Torre
En la parte más elevada de Peralta, en la conocida como placeta de San Juan, persisten las ruinas de la que fue la primera parroquia. Este templo, de estilo gótico-renacentista, se comenzó a construir alrededor de 1565 y fue consagrado al culto en 1592. Documentos históricos, como un plano de 1666, revelan que tenía una planta con una amplia nave, capillas laterales y una cabecera poligonal, cubierta con bóvedas de estilo gótico. Un movimiento de tierras o el deterioro estructural a lo largo de los siglos llevaron a su abandono y posterior ruina en el siglo XIX.
De este conjunto original, lo que permanece en pie y con un protagonismo indiscutible es su magnífica torre-campanario. Construida ya en el siglo XVIII, en pleno barroco, esta estructura de ladrillo es uno de los hitos visuales de Peralta. Su diseño es característico de la arquitectura de la ribera del Ebro, con varios cuerpos prismáticos que disminuyen en tamaño a medida que ganan altura, rematados por un cuerpo octogonal para las campanas. Su decoración incluye pilastras y motivos geométricos que enriquecen su estética. La torre fue objeto de una importante restauración en 1995 para asegurar su conservación, reparando la cubierta, ladrillos y cornisas dañadas.
Una Experiencia Dividida pero Enriquecedora
La visita a la Iglesia de San Juan Evangelista es, por tanto, un recorrido por dos espacios distintos que narran una historia común. Por un lado, el templo funcional en la plaza, que aunque arquitectónicamente más sobrio por su estilo neoclásico, custodia el tesoro artístico y espiritual de la comunidad. Su principal punto débil es la escasa disponibilidad para ser visitado entre semana.
Por otro lado, el ascenso a la parte alta de la villa ofrece una recompensa histórica y paisajística. Las ruinas y, sobre todo, la imponente torre barroca, hablan de la importancia que tuvo el enclave original. Este espacio, siempre accesible desde el exterior, permite conectar con los orígenes de la fe en Peralta y disfrutar de una pieza arquitectónica singular. Para el visitante, la recomendación es clara: si busca una experiencia completa que incluya el interior de la iglesia y sus tesoros, es fundamental organizar la visita durante el fin de semana y verificar los horarios de misas. Si el interés es puramente histórico-arquitectónico, la visita a la torre del siglo XVIII es obligada y puede realizarse cualquier día.