Iglesia de Santa María de Lugás
AtrásLa Iglesia de Santa María de Lugás, situada en la aldea de Arrabal, en el concejo de Villaviciosa, se erige no solo como un templo de culto, sino como un complejo histórico-artístico de notable importancia en Asturias. Su emplazamiento en un altozano le confiere una posición privilegiada, desde la cual se dominan panorámicas espectaculares que abarcan la villa de Villaviciosa, su ría y el mar Cantábrico en el horizonte. Este enclave no es casual, sino que responde a una tradición de situar los lugares sagrados en puntos elevados, dotándolos de una presencia imponente y una atmósfera de serenidad que invita a la contemplación.
Un Legado Histórico y Arquitectónico
La historia de este santuario es excepcionalmente larga, con orígenes que, según se documenta, se remontan al año 745. Una donación del Papa Zacarías al rey Alfonso I en esa fecha ya mencionaba la existencia de una "Iglesia de Santa María de Lugás", lo que la convierte en uno de los lugares de culto mariano con más antigüedad de la región. Aunque del templo prerrománico original no quedan vestigios visibles, la estructura actual es un magnífico exponente del románico tardío, construido sobre los cimientos de esa edificación primigenia. A lo largo de los siglos, el edificio sufrió diversas transformaciones, pero una importante restauración llevada a cabo en 1987 tuvo como objetivo devolverle, en la medida de lo posible, su forma y esencia originales, recuperando el esplendor de su pasado medieval.
El exterior del templo es uno de sus mayores atractivos. Destaca de manera sobresaliente su portada occidental, una joya del románico asturiano. Está compuesta por varias arquivoltas de medio punto finamente decoradas que descansan sobre capiteles historiados, donde la pericia de los canteros medievales se manifiesta en la talla de figuras y motivos vegetales. Este elemento no solo servía como entrada, sino como una catequesis en piedra para los fieles. El conjunto se encuentra bien conservado y es un punto de interés ineludible para los aficionados a la arquitectura y la historia.
El Complejo del Santuario: Más que una Iglesia
Visitar Santa María de Lugás es adentrarse en un conjunto arquitectónico que trasciende el propio templo. La parroquia está rodeada de varias edificaciones que dan testimonio de su importancia como centro de peregrinación a lo largo de los siglos. Entre ellas se encuentran:
- La Casa de las Novenas: Un edificio pensado para acoger a los peregrinos y devotos que acudían al santuario para participar en las novenas en honor a la Virgen, una práctica devocional muy arraigada.
- La Casa Rectoral y la Biblioteca: Dependencias que servían para la administración del santuario y la formación, subrayando su papel como centro cultural y espiritual.
- El Altarín y el Polvorín: Estructuras auxiliares que complementan el conjunto. El "Polvorín" es un elemento curioso, posiblemente utilizado en el pasado para almacenar la pólvora de los voladores y cohetes lanzados durante las festividades y romerías, una tradición muy común en las celebraciones patronales asturianas.
Este entramado de edificios, junto con el atrio y los pórticos que rodean la iglesia, crea un espacio armónico y lleno de historia, donde se respira una profunda tranquilidad.
La Experiencia del Visitante: Luces y Sombras
Quienes se acercan a este santuario suelen quedar impresionados por la belleza del lugar. Los alrededores invitan al paseo, con senderos anchos y bien cuidados que parten desde la carretera general, ideales para recorrer a pie con calzado cómodo mientras se disfruta del paisaje rural asturiano. Una vez en el alto, las vistas son, sin duda, uno de los grandes regalos que ofrece el lugar. La combinación de patrimonio, naturaleza y espiritualidad convierte la visita en una experiencia muy gratificante.
En su interior, la iglesia alberga una atmósfera de profunda devoción. Un aspecto que sorprende a muchos visitantes es la gran cantidad de exvotos y ofrendas que los fieles han dejado a lo largo del tiempo. Pequeños objetos, fotografías o réplicas de partes del cuerpo que representan las súplicas y agradecimientos a la Virgen de Lugás. Este detalle revela la intensa fe popular que rodea al santuario, convirtiéndolo en un "sitio de promesas" muy querido por la gente del concejo y de toda Asturias. Es un testimonio vivo de la relación entre la comunidad y su patrona.
El Principal Inconveniente: La Dificultad para Visitar y los Horarios de Misas
A pesar de todas sus virtudes, la Iglesia de Santa María de Lugás presenta un desafío considerable para el visitante: su accesibilidad. Los horarios de apertura de la iglesia son extremadamente restringidos. Según la información disponible, el templo solo abre sus puertas al público los martes y viernes por la tarde, en una franja horaria muy concreta de 17:00 a 19:00. Permanece cerrado los lunes, miércoles, jueves y, de manera muy notable, durante todo el fin de semana (sábados y domingos).
Esta limitación es, sin duda, el aspecto más negativo y una fuente de frustración para muchos turistas, peregrinos y curiosos que se desplazan hasta el lugar y lo encuentran cerrado. La falta de acceso durante el fin de semana es especialmente problemática, ya que es cuando la mayoría de las personas disponen de tiempo libre para realizar excursiones. Por ello, es fundamental que cualquier persona interesada en conocer el interior de esta iglesia en Villaviciosa planifique su visita con suma antelación y exclusivamente para los días y horas indicados.
En cuanto a los horarios de misas, la información pública es escasa y puede variar. Dada la limitada apertura del templo, no se puede garantizar la celebración de una misa regular abierta al público general fuera de fechas señaladas, como la famosa romería de la Virgen de Lugás que tiene lugar cada 8 de septiembre. Para aquellos que deseen asistir a misa, es absolutamente imprescindible contactar directamente con la parroquia a través del número de teléfono 985 89 17 59. Llamar con antelación es la única forma segura de consultar misas y confirmar si la iglesia estará abierta, evitando así un viaje en vano. Esta falta de información clara y la dificultad de acceso son los puntos débiles de un lugar que, por lo demás, es excepcional.