Ermita de la Mare de Déu de la Sala
AtrásLa Ermita de la Mare de Déu de la Sala, ubicada en el término municipal de Jorba, Barcelona, se presenta como un notable testimonio de la arquitectura románica catalana del siglo XII. Este edificio, declarado Bé Cultural d'Interès Local (BCIL), no es solo un lugar de interés espiritual, sino también un punto de referencia histórico y arquitectónico que atrae a visitantes interesados en el patrimonio medieval. Su valoración general es positiva, aunque la experiencia de los visitantes revela tanto aspectos destacables como importantes limitaciones que conviene conocer antes de planificar un viaje.
Valor Arquitectónico e Histórico
Construida hacia la segunda mitad del siglo XII, la ermita es un ejemplo bien conservado del estilo románico. Su estructura es de una sencillez elocuente: una sola nave rectangular cubierta por una bóveda de cañón ligeramente apuntada, que culmina en un ábside semicircular liso. Los muros, levantados con sillares de piedra de tamaño regular, transmiten una sensación de solidez y permanencia. Uno de los elementos más elogiados y fotografiados es su portalada de mediodía. Esta puerta de medio punto está adornada con arquivoltas que presentan una decoración geométrica, destacando un friso en zigzag o chevrón que capta la atención por su detalle y ejecución. Aunque las columnas y capiteles originales se han perdido con el tiempo, el conjunto de la portada sigue siendo el rasgo más distintivo de la ermita.
Adosada al muro de poniente se encuentra la antigua casa del ermitaño, una construcción posterior datada en 1704. Esta casa estuvo habitada por ermitaños hasta el año 1823, añadiendo una capa de historia sobre la vida ascética y de custodia que rodeaba a estos enclaves rurales. La presencia de esta vivienda anexa ayuda a contextualizar la función social y religiosa de la ermita más allá de un simple lugar de culto. La historia del lugar es profunda, con referencias documentales que se remontan a 1185, y se cree que el topónimo "Sala" podría estar vinculado a un asentamiento rural mencionado ya en el año 1012.
El Entorno y la Visita Exterior
La ermita se encuentra en un pequeño altiplano, ofreciendo un entorno tranquilo y propicio para el paseo y la contemplación. Se puede acceder a ella a través de un camino que parte de la antigua carretera N-II, cerca de Sant Genís, en una ruta corta y sin grandes dificultades, ideal para una excursión familiar. La presencia cercana de la masía Can Cansalada y el paso bajo los viaductos de la autovía A-2 crean un contraste paisajístico singular. A pocos metros, una cruz de término conmemora un "aplec" o encuentro popular multitudinario celebrado en 1910, un detalle que enriquece la visita y habla de la importancia social que tuvo el lugar. Muchos visitantes valoran positivamente la experiencia de caminar por la zona, disfrutando de la paz del entorno, incluso sin poder acceder al interior del templo.
La Realidad de la Visita: Aspectos a Considerar
Pese a su indudable valor, los potenciales visitantes deben ser conscientes de una serie de desafíos. El principal punto negativo señalado de forma recurrente es la dificultad para visitar el interior de la ermita. No se encuentra abierta al público de forma regular, lo que genera cierta frustración entre quienes se acercan con la esperanza de apreciar su arquitectura interna. Algunos testimonios indican que el interior está en un estado de conservación deficiente, deteriorado y necesitado de una restauración integral. Esta situación contrasta con el buen estado general del exterior.
Afortunadamente, existe una solución para los más interesados: se ha informado que la llave para acceder al interior puede solicitarse en el Ayuntamiento de Jorba. Este dato es fundamental para planificar la visita y evitar una decepción. Es recomendable contactar previamente con el consistorio para confirmar la disponibilidad y el procedimiento. Otro aspecto importante a destacar es la falta de accesibilidad, ya que el edificio no cuenta con una entrada adaptada para sillas de ruedas, lo que limita la visita a personas con movilidad reducida.
Información sobre Servicios Religiosos y Horarios de Misas
Dada su condición de ermita histórica y su falta de apertura regular, no es un lugar donde se celebren oficios de manera habitual. Aquellos que busquen asistir a servicios religiosos no encontrarán aquí una programación estable. No se publican horarios de misas para este templo, y no es el lugar adecuado para buscar la misa dominical o los horarios de confesiones. Funciona más como un monumento patrimonial que como una iglesia católica activa en el día a día.
Para los fieles que deseen participar en la liturgia, la recomendación es dirigirse a la principal iglesia cerca de mí en la zona, que es la Parroquia de Sant Pere de Jorba. Es en esta parroquia central donde se deben consultar las parroquias y horarios para las celebraciones semanales. La visita a la Ermita de la Mare de Déu de la Sala debe entenderse, por tanto, como una experiencia cultural, histórica y de contacto con la naturaleza, más que como una peregrinación para asistir a misa.
Un Tesoro Románico con Acceso Limitado
La Ermita de la Mare de Déu de la Sala es una joya del románico en la comarca de Anoia. Su arquitectura exterior, especialmente su portada, y su entorno tranquilo son sus grandes atractivos. Es un destino perfecto para amantes de la historia, la arquitectura y el senderismo. Sin embargo, su interior descuidado y la dificultad para acceder a él son sus mayores inconvenientes. La declaración como Bé Cultural d'Interès Local abre la puerta a futuras restauraciones que, con suerte, permitirán que su interior pueda ser apreciado en todo su esplendor. Hasta entonces, es una visita muy recomendable, siempre que se vaya con las expectativas adecuadas y, si se desea ver el interior, con la previsión de contactar al Ayuntamiento de Jorba para obtener la llave.