Capilla de San Francisco
AtrásUbicada en la calle San Francisco de Carmona, la Capilla de San Francisco es un templo de notable interés histórico y devocional que, a pesar de su aparente sencillez exterior, alberga un valioso patrimonio artístico y es el corazón de una de las hermandades más queridas de la localidad. Su historia es un relato de supervivencia y renacimiento, un factor clave para comprender su estado y configuración actual.
Los orígenes del edificio se remontan al año 1476, cuando fue construida por don Alonso Cansino. Situada junto a las ruinas de lo que fue el convento de San Sebastián, esta capilla era conocida popularmente como la "capilla de los pastores", un apodo que evoca su localización en una antigua ruta ganadera hacia Sevilla. Sin embargo, el paso del tiempo dejó el edificio en un estado ruinoso, conservando apenas sus muros originales. No fue hasta 1968 cuando su destino cambió drásticamente. En ese año, el Cardenal Bueno Monreal la donó a la Hermandad de la Quinta Angustia, que emprendió una profunda reconstrucción. Gracias a este esfuerzo, la capilla pudo reabrir sus puertas al culto en 1971, convirtiéndose desde entonces en la sede canónica de la cofradía.
Análisis Arquitectónico y Artístico
La fachada del templo es un buen ejemplo de sobriedad. Construida en ladrillo y pintada en tonos ocres y blancos, presenta una portada de estilo protobarroco, uno de los pocos elementos antiguos que, aunque restaurados, han perdurado. El acceso se realiza a través de un arco adintelado flanqueado por pilastras, todo ello coronado por un frontón curvo partido. Justo en el centro de la ruptura del frontón, una pequeña hornacina acoge una imagen de San Francisco, el titular del templo. Por encima, se alza una espadaña de construcción más reciente, con un solo arco de medio punto para la campana y un remate en frontón triangular.
Al cruzar el umbral, el visitante se encuentra en un espacio de una sola nave con bóveda rebajada, fruto de la reconstrucción del siglo XX. El foco de atención principal es, sin duda, el retablo mayor de estilo neoclásico. Este retablo, que integra elementos procedentes de la capilla sacramental de la Iglesia del Salvador, sirve de escenario para el impresionante misterio del Sagrado Descendimiento.
Las Imágenes y la Hermandad de la Quinta Angustia
La Capilla de San Francisco está intrínsecamente ligada a la “Antigua, Muy Ilustre y Venerable Hermandad Lateranense, Pontificia y Seráfica Cofradía de Nazarenos de Nuestra Señora y Madre de las Angustias, Sagrado Descendimiento, María Santísima de los Ángeles y Nuestro Padre Jesús Cautivo de Belén”, conocida popularmente como la Hermandad de la Quinta Angustia. Las imágenes que se veneran en su interior son obras de reconocidos imagineros del siglo XX y constituyen el principal tesoro del templo.
- Santísimo Cristo del Sagrado Descendimiento: El grupo escultórico central es una obra maestra del imaginero local Antonio Eslava Rubio, realizada en 1943. Representa el momento en que el cuerpo de Cristo es bajado de la cruz por José de Arimatea y Nicodemo, en presencia de San Juan y las santas mujeres. La calidad de la talla y su expresividad lo convierten en una pieza fundamental de la Semana Santa de Carmona.
- Nuestra Señora y Madre de las Angustias: La imagen de la Virgen es obra de Antonio Castillo Lastrucci, de 1963. Su rostro refleja un dolor contenido y una profunda serenidad, características del estilo de este célebre escultor.
- Nuestro Padre Jesús Cautivo de Belén: Completa el conjunto de imágenes devocionales de la hermandad.
Un dato de gran relevancia es que desde 2007, los restos del imaginero Antonio Eslava Rubio descansan en esta capilla, a los pies de una de sus obras más queridas, el Cristo del Descendimiento, un gesto que subraya la profunda conexión entre el artista, la hermandad y este sagrado lugar.
La Experiencia del Visitante: Aspectos Positivos y Negativos
Quienes se acercan a la Capilla de San Francisco suelen destacar el cuidado y esmero con que la hermandad mantiene el templo. Las reseñas alaban la belleza de la capilla y la magnificencia de sus imágenes, describiéndola como un lugar que hay que conocer. La cofradía, fundada en 1607, goza de gran aprecio, y se valora positivamente la labor de sus miembros y la artesanía que rodea a sus enseres. Además, un punto favorable es que la entrada cuenta con acceso para sillas de ruedas, lo que facilita la visita a personas con movilidad reducida.
El Principal Inconveniente: La Incertidumbre en los Horarios
Sin embargo, el aspecto más problemático para el visitante es la falta de un horario de apertura claro y estable. Varios testimonios, como el de un usuario que la encontró cerrada un domingo, ponen de manifiesto la dificultad para planificar una visita. Este es un punto débil significativo, ya que puede generar frustración en turistas y fieles que deseen conocer el templo. No existe una publicación oficial y fácilmente accesible sobre los horarios de misas o de visita turística, lo que obliga a los interesados a depender de la suerte o a intentar contactar previamente.
Para evitar una decepción, es altamente recomendable consultar el sitio web oficial de la hermandad (quintaangustia.org) o llamar directamente al número de teléfono (954 14 07 46) antes de desplazarse. Esta gestión previa es casi imprescindible para asegurarse de que la capilla estará abierta. La procesión de la hermandad, que tiene lugar el Miércoles Santo, es uno de los momentos de mayor recogimiento y belleza de la Semana Santa de Carmona, destacando su paso por la Puerta de Sevilla.
La Capilla de San Francisco es mucho más que un pequeño templo; es un espacio renacido gracias a la devoción de la Hermandad de la Quinta Angustia. Su valor reside tanto en su historia de recuperación como en el tesoro artístico que custodia, con las magníficas obras de Eslava Rubio y Castillo Lastrucci. Para los interesados en las iglesias y horarios de misas en Andalucía, representa una visita de gran interés. No obstante, su principal desafío es mejorar la comunicación de sus horarios de apertura para garantizar que todos aquellos que deseen admirar su belleza puedan hacerlo sin contratiempos, consolidando así su lugar como un punto de referencia en el rico patrimonio de Carmona.