Iglesia de Santa Catalina
AtrásLa Iglesia de Santa Catalina se erige como una construcción de notable importancia histórica y arquitectónica en la Plaza Mayor de La Solana. Declarada Bien de Interés Cultural en 1993, este templo es mucho más que un lugar de culto; es un compendio de la evolución artística a lo largo de varios siglos. Su construcción, iniciada alrededor de 1420 sobre los restos de una antigua fortaleza, no concluyó hasta 1524, lo que permitió la fusión de diversos estilos que hoy constituyen su principal atractivo. Los visitantes y feligreses valoran de forma muy positiva tanto su imponente presencia como la riqueza de sus detalles, otorgándole una calificación media muy elevada.
Un Exterior Monumental: Portadas y Torre
La primera impresión del templo está dominada por su volumen y, en particular, por su torre-campanario. Datada en 1765, esta torre es el resultado de varias reconstrucciones, ya que dos estructuras anteriores se derrumbaron en el siglo XVII. El resultado actual es una torre esbelta y majestuosa, culminada por un magnífico chapitel de madera que, según opiniones locales, la convierte en la más imponente de la provincia. Subir sus aproximadamente 200 escalones en espiral ofrece unas vistas espectaculares de la localidad, una experiencia muy recomendada por quienes la han vivido. Complementando el conjunto, en el siglo XVII se añadió una torre del reloj en la misma plaza, enriqueciendo la perspectiva ornamental del templo.
El acceso a la iglesia se realiza a través de dos portadas de gran valor artístico. La portada norte, dedicada a Santa Catalina, fue construida en granito en 1656 y presenta una fascinante transición entre el estilo renacentista herreriano y un incipiente barroco. Se articula en dos cuerpos con columnas, un templete y un tímpano semicircular que enmarcan la entrada de forma armoniosa. La portada sur, o de Santiago, data de 1680 y, aunque más sobria, cuenta con un arco de medio punto y una hornacina con un relieve del apóstol.
Un Viaje Arquitectónico en su Interior
Al cruzar sus puertas, el interior se revela como un espacio amplio y acogedor. La estructura principal responde al estilo gótico tardío, con una única y espaciosa nave cubierta por bóvedas de crucería estrellada. Estas bóvedas están separadas por robustos arcos fajones que descansan sobre pilares con baquetones adosados, una característica típica del gótico. A ambos lados de la nave se distribuyen siete capillas laterales, añadidas en diferentes épocas, que albergan distintos tesoros artísticos y devocionales.
El presbiterio está presidido por un imponente retablo mayor. Aunque el original de los siglos XVI-XVII fue destruido en 1936, el actual es una obra de gran formato que combina trazas clásicas del Renacimiento con elementos del Barroco. Con unas dimensiones aproximadas de 14,5 metros de altura por 8,5 de ancho y un peso de 4.000 kg, su presencia domina el espacio y centra la atención de los fieles. A los pies del templo se sitúa el coro alto, cuya sillería de nogal fue trasladada a su ubicación actual en el siglo XVIII.
Descubrimientos Bajo el Suelo: Un Atractivo Inesperado
Una de las características más singulares de la Iglesia de Santa Catalina es la zona arqueológica visitable, fruto de excavaciones recientes. En la parte del antiguo coro se ha instalado un suelo de cristal que permite a los visitantes observar los cimientos de lo que pudo ser el templo original. Este recorrido por los orígenes del edificio revela también antiguos enterramientos distribuidos en nichos a varias alturas y un osario, ofreciendo una visión directa de la historia más profunda del lugar. Anexo al templo se encuentra el Torreón, que en su día fue ocupado por el comendador de la Alhambra y que cuenta con una escalera de caracol y acceso a la bella Capilla del Baptisterio, situada a un nivel inferior y cubierta por una bóveda de crucería.
Aspectos Prácticos para el Visitante y la Comunidad
La Iglesia de Santa Catalina no es solo un monumento, sino una parroquia activa. Para quienes deseen asistir a los oficios religiosos, es fundamental conocer los horarios de misas. Aunque estos pueden variar, suelen publicarse en los tablones de la parroquia o pueden consultarse en portales especializados. Asistir a la misa de hoy puede ser una buena oportunidad para ver el interior en su función litúrgica. Los visitantes interesados únicamente en el turismo deben tener en cuenta que el acceso puede estar condicionado por los servicios religiosos. El horario de misas en La Solana suele concentrarse por las tardes en días laborables y con más opciones durante el fin de semana.
- Puntos Fuertes:
- Valor histórico-artístico excepcional, reconocido como Bien de Interés Cultural.
- Mezcla de estilos arquitectónicos (gótico, renacentista, barroco).
- Impresionante torre-campanario con vistas panorámicas.
- Zona arqueológica visitable con suelo de cristal, una característica única.
- Accesibilidad confirmada, con entrada adaptada para sillas de ruedas.
- Puntos a Considerar:
- La información sobre horarios de visita turística específicos, fuera del culto, puede ser limitada. Se recomienda contactar con la oficina de turismo de La Solana para concertar visitas, especialmente para grupos o para acceder a zonas como la torre.
- El acceso a áreas especiales como la torre o la zona arqueológica podría no estar siempre disponible, dependiendo de la presencia de guías o voluntarios.
- El sistema de calefacción es antiguo y puede resultar insuficiente en los meses más fríos, un aspecto que la parroquia tiene previsto mejorar a futuro.
En definitiva, la parroquia de Santa Catalina es un referente cultural y espiritual en la comarca. Su combinación de arte, historia y los recientes descubrimientos arqueológicos la convierten en una visita obligada. Tanto para el fiel que busca una de las iglesias en Ciudad Real para el recogimiento, como para el viajero interesado en el patrimonio, este templo ofrece una experiencia completa y enriquecedora, siempre que se planifique la visita teniendo en cuenta los horarios de culto y la disponibilidad de acceso a sus zonas más singulares.